martes, 17 de mayo de 2011

hay que votar




Puede que el domingo sea un acto rutinario más. O haya perdido ese misticismo que hace varias décadas rodeó a los domingos de elecciones.
Puede que sean las corruptelas, o la edad que hace que nos volvamos más escépticos o simplemente que ya haya perdido ese aire de novedad que tenía antes ir a votar y decidir.
Pero, pensándolo fríamente es más necesario que nunca votar. Es vital que todos sepamos que los protagonistas de esta historia somos nosotros, que no vendrá un héroe, de entre las tinieblas o de más allá de los cielos para sacarnos de esta situación. Nosotros con nuestro voto somos los que elegiremos como salir de esta crisis. Nosotros somos los que tenemos que transformar la sociedad, sin esperar que un ser ungido lo haga por nosotros.

Por eso, tenemos que votar el domingo, no por costumbre, por inercia, o porque sí. Hay que votar porque queremos una salida social de esta crisis. Porque no queremos que nos desmantelen los servicios sociales, las pensiones. Porque no queremos que tengamos peores condiciones laborales que las generaciones anteriores. Porque nos jugamos la vida y el futuro de las próximas generaciones.
Hay que votar porque sino, tendremos menos derechos que nuestros padres. Hay que votar, porque nuestro voto no supone delegar en ellos, en los políticos. Sino que les estamos diciendo, les estamos exigiendo, como queremos que hagan las cosas y que decisiones no queremos que tomen.
Tenemos que ser conscientes de nuestro poder, de nuestra capacidad y sobre todo de la responsabilidad que tenemos el 22-M.

Por eso, tenemos que votar en conciencia y siendo conscientes de lo mucho que nos jugamos.

sábado, 14 de mayo de 2011

nos jugamos mucho




Ando estos días pensando que parece que no nos jugamos nada en estas elecciones. No sé si es que los mensajes me suenan enlatados y me cuesta creérmelos. No sé si es que las consignas no me suenan reales y las oigo alejadas de las realidad que vivimos o si los partidos prefieren no contarnos que harán en lunes 23 de Mayo, cuando ganen las elecciones. Y sinceramente esto me desconcierta a la vez que me inquieta, porque sí nos jugamos mucho.

Puede sonar baladí, pero no es lo mismo votar a los partidos de derechas que a las formaciones políticas de izquierdas en estas elecciones. Porque nos jugamos como salir de la crisis.
Y para ello basta con levantar la mirada y mirar un poco más allá de nuestra frontera y ver lo que están haciendo los conservadores en Catalunya; cierres de plantas de hospital, cierre de quirófanos, reducción de consultas de especialistas...

Esto nos jugamos. Salir de la crisis con menos derechos, con menos sanidad pública, con menos educación, con menos prestaciones sociales. Es decir salir como quiere la derecha, desmontando el estado de bienestar y vendiéndoselo a las empresas.
O podemos salir con un voto a la izquierda que nos permita mantener nuestro estado del bienestar, nuestras conquistas sociales. Un voto que nos permita tener una sanidad, una educación, unas prestaciones sociales de calidad, universales y gratuitas.

Y esta, es la decisión que tenemos que tomar ahora. Luego, ya será tarde y puede que irremediable.

Publicado en bajoaragondigital.com 12/05/2011

lunes, 9 de mayo de 2011

pisar la calle




Entiendo que el 1 de Mayo es más un día festivo que un día para hacer verdaderas reivindicaciones. Y por tanto, es fácil que ese día prefiéramos campo y playa que salir a gritar por las penurias laborables que padecemos.

Aunque me sorprende que después de la última huelga general, donde los sindicatos se replantearon dejar esa fórmula, por otra más participativa. No aprovechasen este 1-M para movilizar a los trabajadores y así buscar un día lúdico reivindicativo y con el suficiente eco.

Por otra parte, me causa estupor que tantas personas decidiéramos ese día sestear en casa. En vez de salir a reivindicar nuestra lucha contra los recortes sociales y laborables que están realizando diferentes gobiernos. Porque al fin y al cabo, tenemos cinco millones de razones.
Mas no podemos cargar sólo a los sindicatos nuestra falta de motivación.
¿Tenemos motivos para reivindicar nuestras conquistas sociales, el vigente estado del bienestar?
¿Tenemos motivos para protestar contras las reformas sociales que se están ejecutando?
¿Tenemos razón?
¿Tenemos que hacernos oir?
Pues hagámoslo. Debemos perder el miedo a salir a la calle a defender nuestros intereses. Debemos dejar de protestar en las discusiones de barra de bar y pisar el asfalto para decir; "basta de recortes sociales. La crisis la tienen que pagar las clases altas"
Porque sino salimos seremos cómplices de sus reformas, aunque no las compartamos. Aunque denigremos de ellas.
Es imprescindible que seamos conscientes que tenemos que hacer gala de nuestro derecho a la queja. Ya basta de silencios cómplices, no podemos darles la razón con nuestra pasividad.
Debemos pisar la calle, llenarla de argumentos. De ruido y protestas, contra las reformas que atacan nuestro estado del bienestar. Sólo así pondremos en dificultades a los gobiernos que quieran recortarnos nuestros derechos sociales.
Porque deben saber que no estamos dispuestos a permitir que sigan recortando nuestros derechos. No vamos a aceptar que recorten las conquistas sociales obtenidas.

... Pero claro, si sólo salimos a la calle cada vez que nuestro equipo gana la copa del Rey ...
Será difícil que podamos parar esta ola de recortes ...

jueves, 28 de abril de 2011

seamos exigentes




Ando estos días sorprendido. Tengo la sensación que no somos conscientes de lo mucho que nos jugamos el 22-M. Supongo que parte de esa culpa la tienen los grandes partidos, que en vez de proponernos sus soluciones para los grandes problemas que tienen que solucionar en la próxima legislatura los ayuntamientos, las comunidades autónomas. Andan entretenidos con sus cábalas, mirando sus propios ombligos y con izar la bandera de la persecución política de ETA.
No entraré a valorar lo que me pueda parecer ilegalizar las formaciones políticas que dan amparo a los votantes independistas vascos. Ésto lo dejo para otro día, pero me abruma que nadie alce la voz y diga que nos jugamos muchas cosas los españoles en estas elecciones.

Estamos ante la peor crisis y los candidatos deben proponernos sus ideas para mejorar la eficacia de su gestión pública. Quiero saber hasta donde pueden llegar los recortes. Quiero saber quien cree en los servicios públicos y quien no. Debemos saber hasta donde están dispuestos a apostar por ellos, como herramienta imprescindible de nuestro estado del bienestar y quien está dispuesto a desmantelar nuestros servicios públicos y privatizarlos. Tenemos que saber quien quiere emprender la dantesca y peligrosa senda que inició Thatcher, con pésimos resultados para la sanidad británica, hace ya muchas décadas. Necesitamos saber quien va a privatizar la sanidad, como hacen los gobiernos populares en Galicia, Madrid o Valencia.

Es vital que hablemos de donde ponemos los límites del estado del bienestar. Los votantes nos merecemos un discurso serio y que nos expliquen si quieren tocar ese estado del bienestar y hasta donde. No podemos permitir que lleguen las elecciones y con el aval de una mayoría, a posteriori, ejecuten medidas que antes no se han atrevido a anunciar, por impopulares.
Así tenemos la obligación de exigir a los partidos, a sus candidatos que sean claros en sus mensajes. Que dejen las ambigüedades y con meridiana claridad se posicionen. Es imprescindible conocer si, en algún caso, quieren recortar los servicios públicos como en Catalunya, o si pretenden privatizarlos.

Y esta en nuestra labor, porque los dirigentes políticos están porque nosotros los votamos. Porque les damos nuestro apoyo y confianza. No me creo la frase; "cada pueblo tiene la clase política que se merece". Soy de los que piensa que; "tenemos la clase política que permitimos".

De esta manera, seamos exigentes y no permitamos que nos regalen los oídos en las próximas fechas con cantos de sirena. Con deslumbrantes frases precocinadas. Con su despliegue de luces y sonido y seamos críticos. No perdamos la perspectiva y sabiendo que nos jugamos mucho todos el 22-M. Exijámosles que se mojen y que opinen sobre el estado del bienestar que tenemos y si van a tocar la sanidad, la educación, los servicios sociales, las residencias, las ayudas sociales, las becas de estudio o investigación... Que apaguen las luces que iluminan su atril y que sin esos fuegos de artificio nos digan lo que quieren hacer de verdad.

jueves, 21 de abril de 2011

los tiempos avanzan que es una barbaridad




“Los tiempos avanzan que es una barbaridad”, me han dicho hoy varias veces. Hay días que tengo la sensación que todas las conversaciones y situaciones que me rodean me llevan a un camino concreto, en el cual debo prestar especial atención.
De esta manera, me he decidido a dejarme llevar por él…

Así, una compañera nos expresaba su extrañeza de no tener que gestionar casi papeles y hacerlo todo con el ordenador y culminaba su perorata, con la frase; “los tiempos avanzan que es una barbaridad”.
Posteriormente, varios pacientes me explicaban en que condiciones empezaron a trabajar y a la temprana edad que lo hicieron, siendo casi niños. (Y es que; “los tiempos avanzan que es una barbaridad”). Luego añadían que los chicos de hoy en día, con 20 años casi saben lo que es trabajar. Cuando ellos a esa edad llevaban casi una década trabajando.

Y es cierto, “los tiempos avanzan que es una barbaridad”, y casi siempre a mejor. Tenemos más comodidades en el trabajo, mejores condiciones, más derechos, más conquistas sociales, más calidad de vida. También más oportunidades para poder desarrollarnos como personas, mayores libertades y a veces, hasta podemos ejercer nuestro derecho a ejercer la democracia… Bueno siempre que no sea dentro de los partidos…

Y es que los tiempos avanzan que es una barbaridad, a veces. Porque la democracia dentro de los partidos… Bueno, para ella se le paró el reloj.

Publicado en bajoaragondigital.com 20/04/11

jueves, 14 de abril de 2011

¿qué hemos hecho por la República durante este último año?



Tal vez sea el día más inapropiado para escribir estas líneas. Pero seguro que es el día que más resonancia voy a conseguir.

Tendré que empezar diciendo que no veo el sentido de celebrar el aniversario de un abuelo que ya murió, por mucho que lo quieras. Y sinceramente celebrar la proclamación de la república lo veo como si celebrara ese aniversario de un querido abuelo.
Pero entrando en materia, encuentro muy vacua toda la parafernalia que se ha montado alrededor de esta efeméride; porque ser el día de… y además se celebran 80 años de su proclamación.
Y os voy a explicar porque la veo vacía y para ello seguramente baste con que nos respondamos a esta pregunta; ¿qué hemos hecho por la República durante este último año? Es decir, ¿en qué hemos contribuido a luchar para que se instaure una mentalidad republicana en la sociedad?

Bajo ningún pretexto voy a aceptar que se me diga que reniego de mis ideas, de mis valores republicanos, de mi forma de entender una sociedad. Pero entiendo que en las circunstancias actuales celebrar este día con todo el boato posible es sólo una triste forma de excusar la falta de trabajo de concienciación durante el resto del año.
No entiendo que podamos salir a la calle a pedir una sociedad republicana un día al año, porque lo marca el calendario. No entiendo que el resto del año guardemos nuestra bandera en un arcón, o la dejemos colgada en un rincón de la habitación, entre los pósters del Che y de Megan Fox.

Este día lo concibo como un día festivo. Si detrás de él, dia a dia, todos sabemos que defendemos una sociedad republicana, desde los actos, desde la calle, desde los ateneos, desde el intercambio de opiniones.
Pero, al final, un día como hoy, año tras año, me produce mucha tristeza. Porque me invita a pensar que sólo hacemos gala de nuestro republicanismo hoy y el resto del año, recogemos el disfraz hasta el año que viene.


Salud y República!


miércoles, 6 de abril de 2011

nos gusta decidir




Este fin de semana nuestro Secretario General ha hecho público algo que era un secreto a voces. Ha decidido que no se presenta a las elecciones generales del año próximo.
Hasta aquí no hay mucha noticia. Sólo la constatación de que el PSOE va a tener que buscar un relevo a su líder.

En esta tesitura hoy no voy a hablar de quinielas. Prefiero hablar de certezas más que del cuento de la lechera o de quién está mejor colocado en las encuestas. Así que voy a dedicar a estas líneas a hacer mías las frases que ha expuesto Zapatero en un acto este domingo.
Ha defendido uno de los valores más importantes que tenemos dentro del PSOE que es la capacidad de decisión de las bases. Ha dicho; "Nos gusta votar. Nos gusta ser libres. Nos gusta decidir. No nos gusta el dedazo, de ahí no sale nada bueno."
Y es cierto, uno de los principales activos que tendremos será la capacidad de decisión, de elegir a nuestro líder de cara a las elecciones generales. Ésto es de vital importancia porque los partidos políticos nunca deben construirse desde sus élites políticas, sino que éstos deben edificarse desde las bases. Éstas somos las que debemos tener el poder de elección, en una votación, en una asamblea y en consecuencia, el partido debe seguir esa voluntad.
Sólo de esta manera los proyectos políticos que se acometan responderán ante los votantes, militantes y no ante el dirigente que ha usado la "dedocracia". Porque la diferencia estriba en que ante el poder de las urnas, los políticos adquieren su compromiso con los votantes. Mientras que si los elige un "dedo soberano", al final el político acaba trabajando de espaldas a los intereses de los ciudadanos y en favor, de quien le ha nombrado.

Tampoco debemos perder de vista que, al final, los únicos dueños del ideario socialdemócrata no son los dirigentes del momento, sino toda la militancia.


publicado en bajoaragondigital.com 05/04/2011