miércoles, 27 de noviembre de 2013

Nos merecemos los que nos pasa

No pasa nada. Tranquilos que no cunda el pánico. Sigan circulando y cada uno a lo suyo: que es hablar de la lesión de Messi, lo mal que estamos en Segunda y a ver cuando echamos a Agapito o de que por fin, ha llegado el frío.
Pero que nadie se excite, porque eso es lo importante. Puesto que vivimos en el país de la impunidad y la indecencia. Que en otros países dimiten ministros por copiar tesis de hace 30 años; más tontos son allí.
Acá el juez Ruz demuestra la contabilidad “b” del PP y la culpa es del juez por rojo o por querer ser un juez “estrella”. Aquí somos más chulapos y castizos, acá se mira para otro lado y se levanta una nube de humo y la gente aborregada se lo traga y a otra cosa.

No pasa nada. Al día siguiente de esta noticia Belén Esteban firma su libro. Eso sí que es importante y por eso sí que hay que ir a pasar frío y a hacer cola. Si ese mismo día hay una manifestación para defender nuestros servicios públicos y para llamar chorizos a los políticos… Para eso hace mucho frío y se hace de noche… “Uf! Qué pereza y que mal me viene!”

Hablaba hace unos meses con un francés y me decía algo muy cierto; “en Francia en su época sacaron la guillotina y tuvieron su Revolución” … La mayoría de las sociedades se movilizan y salen a luchar conscientes de cuales son sus necesidades. Pero en España eso es impensable, damos bastante pena que como sociedad aceptemos que nos roben, que nos chuleen, que se rían de nosotros y nos mientan. Y aun así lo asumamos sin rechistar, agachemos la cabeza y sigamos en nuestro sofá viendo el debate sobre nuevo look de Ronaldo.

Realmente, somos inánimes y nos merecemos lo que nos pasa. Porque nosotros lo permitimos.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

El PSOE "ha vuelto"

Un lavado de cara. Eso es lo que ha hecho el PSOE.
¿Por qué cómo pueden los mismos dirigentes que gobernaban hace dos años, renunciar al Concordato con el Vaticano, sino lo hicieron antes? ¿Qué credibilidad tienen de cara al electorado de izquierdas si no afirman con rotundidad que van a derogar el artículo 135 de la Constitución? Ese que pactaron con nocturnidad y alevosía con el PP una noche de agosto. ¿Cómo vamos a creer que se han reconvertido a "izquierdosos" si no han explicado como van a plantar cara a la Troika que manipula y controla las decisiones del gobierno español?

No me creo nada de todo lo que han propuesto y aprobado el PSOE este fin de semana, en su acto de auto afirmación identitario. Porque eso no deja de ser una escenificación de que el zombi político aún no está muerto y apura sus últimos hálitos, antes de sucumbir a la muerte anunciada.
¿Por qué quién confía en el PSOE? ¿Qué credibilidad puede presentar un partido que ha traicionado sus ideales, por agachar la cabeza ante los mercados? ¿Qué confianza puede inspirar su futuro líder, si sale un dirigente que ya ha sido ministro en la época de Zapatero o ha sido cómplice de las políticas regresivas que aplicó?
¿Cómo pueden defender una cosa y ahora la contraria? ¿Con qué criterio?

El PSOE "ha vuelto" dice Rubalcaba. Pero para muchos ese tren pasó y es muy difícil que podamos confiar en un partido que antepone otros intereses a los principios ideológicos, que deberían regirlo. No señor Rubalcaba, el PSOE no es que haya vuelto... Es que nunca tuvo que irse.

martes, 29 de octubre de 2013

Parot; ¿horcas o jueces?

A nadie nos gusta que los terroristas no cumplan sus condenas y nadie ha propuesto que salgan libremente de las cárceles sin penar por lo que han hecho.
Nadie quiere que se puedan considerar vencedores los terroristas y humilladas sus víctimas. De esta manera, no podemos considerar que los terroristas han ganado porque los que van a salir de la cárcel han pasado más de 20 años en la cárcel y no han conseguido ninguno de los objetivos por los que llenaron España de dolor y sangre. ETA cesó su actividad terrorista sin conseguir ninguno de sus objetivos y ésto es la victoria de todos, de toda la sociedad civil.

Pero estamos en un estado de derecho y por ende, tenemos la obligación de respetar nuestra propia legislación. Sin hacer parches legales que luego desde Estrasburgo nos reprochan e invalidan, y por supuesto tenemos que respetar y acatar los dictámenes del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Es complicado digerir que las personas beneficiadas del dictamen del TEDH sean terroristas reconocidos por su ferocidad y actos violentos. Pero el estado debe ejecutar las leyes sin pensar en quien es el beneficiario. Todos tenemos que tener la misma legislación, en las mismas circunstancias. No podemos legislar por venganza, u odio.
¿Por qué que credibilidad ofrecería la justicia si según el nombre del afectado o del acusado, aplicase un rasero u otro? ¿Lo debemos considerar permisible? ¿Debemos permitir que la justicia se haga desde las vísceras? ¿Qué queremos horcas o jueces?

miércoles, 16 de octubre de 2013

¿La justicia es igual para todos?

La justicia es para todos igual.
Eso debe rezar algún cartel olvidado en un rincón mohoso y olvidado en un sótano de los juzgados.

La justicia es lenta, pero implacable con el pobre ciudadano que no tiene recursos. Se ejecuta sobre él, todo el peso de la ley y sin pudor alguno, paga toda la condena por su pecado. Mientras otra justicia más benévola, más lenta y entorpecida, que a veces no se ejecuta, es seducida por el olor a poder, de los ladrones de corbata y puños con gemelos. Seres que son llevados en volandas, entre una turba de abogados de alto coste.
Mientras nuestro delito es robar un bolso o una cartera. Ellos son ladrones de estado; corrompen las estructuras del estado. Usando sus influencias para enriquecerse y lucrarse. A sabiendas de que luego sus contactos y su poder les eximirá de todo pecado. Quedando exonerados de sus delitos, o en última instancia siendo liberados del error del juez, en forma de indulto del ministro de turno.

De esta manera, y con esta perspectiva, ¿cómo podemos creer en la justicia, para los ladrones con corbata? ¿En qué se pueden basar para que creamos que la justicia es igual para todos y ciega?
Si vemos como el poder influye en las sentencias, en su tramitación, en los juicios y al final ninguno pena por sus delitos, ¿qué elemento nos debería hacer confiar en la justicia?

Es trágico desconfiar de la justicia. Pero cuando las élites pasan por el banquillo sabemos que ninguno penará por sus sobres, por sus recalificaciones, por sus extraños ERE´s, por sus representaciones reales.
Por cierto... ¿qué fue del caso Molinos?

Lo dicho la justicia es para todos igual... siempre que la puedas pagar, por igual.

sábado, 5 de octubre de 2013

No creo en las banderas y demás mentiras

Cuando una parte de tu vida la pasas viajando o en largas colas en los aeropuertos. Mientras esperas volar a destinos extraños, exóticos y vives allí increíbles experiencias. Momentos inolvidables y que te marcan de por vida. Te embargan sensaciones indescriptibles y chapurreas idiomas que te parecerían imposibles, para sobrevivir y relacionarte.
Todo esto te cambia el mundo y su forma de entenderlo. Entiendes que la sociedad y el entendimiento están por encima de los egos particulares y de los trapos que se enarbolan como banderas para justificar esos fines privados. A la vez que esas banderas inflaman sentimientos patrioteros para así manipularlos y esconderles la realidad.

Hace mucho que dejé de creer en banderas, estados, naciones e identidades patrióticas. No creo en las banderas por lo que son, sino lo que representan esos valores.
Por eso, no me creo esta impostura de batalla que se libra entre Madrid y Barcelona. Percibo que ambos gobiernos han encontrado la excusa perfecta para soliviantar a sus ultras en contra del otro, con la excusa de la crisis. Siendo la perfecta cortina de humo para esconder las miserias que los dos gobiernos acumulan y así disimular las carencias democráticas y de respeto por los ciudadanos.
Entiendo que cada pueblo debe tener el derecho a decidir sobre su soberanía. Pero creo que la ciudadanía debe ser consciente de cuales son sus principales problemas y saber que sólo desde la unión y la lucha común podremos progresar como naciones y como sociedad.

jueves, 19 de septiembre de 2013

podemos morirnos de hambre

Es contradictorio comparar noticias. Es casi subrrealista pensar que corren ríos de lágrimas porque Madrid no será sede de los Juegos Olímpicos. Mientras nadie se apena porque 25000 estudiantes hayan perdido su beca este año pasado y otros tantos miles de universitarios tengan que depender de un mecenazgo este próximo curso.

Es irónico que se den grandes golpes en el pecho los patriotas, porque Eurovegas amenace con irse y a estos buenos salvapatrias no les importe que este año haya descendido la esperanza de vida en España, por primera en décadas. Fruto del destrozo que se está acometiendo en la sanidad pública.

Es trágico que los grandes titulares sean para el “tongo olímpico”, pero que nadie se preocupe en que se pierdan servicios necesarios: como transportes colectivos especiales entre núcleos rurales y capitales, o que los pensionistas sufran una perdida en su calidad de vida al ver como no suben sus pensiones, según el IPC.

Pero todo esto no importa, en España nos va la marcha y nos gusta llenarnos la boca de grandes obras faraónicas. De manera que estas eclipsen la realidad social de miseria que vivimos.
Nos interesa más saber si Barcelona optará a ser sede de los JJOO de invierno, y mientras obviamos el alto porcentaje de miseria infantil que hay.

Así somos, mientras tengamos pan y circo, podemos morirnos de hambre.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Wert odia al hijo del obrero

Con Septiembre llega el momento en el que la televisión se inunda de felices niños anunciando "la Vuelta al Cole". Mientras los niños de verdad sufríamos las mil plagas de Egipto pensando en que teníamos que volver a lidiar con los análisis de frases o las interminables listas de reyes de historia.
Los que también sufrían, pero en silencio, eran los padres pensando en la montaña de gastos que se les venía encima; libros, matrículas, material ...

Esta sensaciones con la edad, no cambiaron en exceso. En la universidad los sudores fríos eran los mismos. Los alumnos temíamos los exámenes de septiembre y nuestros padres rezaban para que aprobáramos y siguiéramos estudiando con beca.

Beca, mágica palabra que en el estado de derecho en el que vivimos hasta hace unos años, era la garante de la igualdad de oportunidades para todos los estudiantes. Porque el sentido real de las becas debe ser que permita el igual acceso a la educación y la formación académica a todos los alumnos.
Por ende, no estoy de acuerdo con la mezcla de conceptos que está haciendo el gobierno. Queriendo que confundamos la igualdad de oportunidades, con la excelencia.
Es cierto que todo gobierno debe premiar a los alumnos que obtienen unos resultados muy destacados y meritorios. Pero ésto no debe ser un hándicap para que el resto de alumnos vean dificultado su acceso a la formación quieren hacer, habiendo sacado las pertinaces notas.

De esta manera, percibo que el gobierno quiere mezclar ambos conceptos. Para de esta manera, sacar del circuito universitario a los estudiantes con menos posibilidades económicas, aunque cumplan con su compromiso y vayan aprobando su carrera.
Dando una vuelta de tuerca más a la reforma ideológica del estado que estamos padeciendo. Acercándonos cada vez más a un estado de derechas. Donde la clase rica sea la clase dominante, ilustrada y con sus servicios de calidad. Mientras los obreros tendremos que conformarnos con la caridad, y seguir siendo obreros hasta el fin de nuestros días.