viernes, 2 de diciembre de 2016

Morir y que te lloren

Asumo que tal vez sea una de esas semanas complicadas para hablar de muertos, pero me canso del axioma que se asocia a los mismos: "Era tan buena persona, hizo tanto por los suyos."

Esta frase no pasa de ser una de esas, con las que los humanos llenamos el aire en los velatorios, para reconfortar a la familia del difunto, y realmente, salvo deshonrosas excepciones, suele ser, de algún modo, cierta.

Pero la realidad suele ser testaruda y los sucesos de estos días han llevado a la hipérbole estas expresiones. A saber, cuando hemos acabado oyendo que Rita Barberà era una pobre mártir que estaba sola y deprimida, de forma injusta y días más tardes desde la izquierda más reaccionaria se han dado golpes en el pecho loando a Fidel Castro como la quinta esencia del ideario progresista.

Entrando en materia, los mismos que se han deshecho en alabanzas a la ex alcaldesa valenciana, son los mismos que meses atrás la repudiaron del partido, son los mismos que la evitaban en los pasillos y pedían que cayese el peso de la justicia sobre ella, por sus supuestas corruptelas... hasta que murió y en un raudo ejercicio de amnesia colectiva se les ha llenado la boca de alabanzas a una gran alcaldesa, una gran mujer y mejor persona. Le han dedicado tweets, artículos y alguna sospechosa crónica de periódico.

Por otra parte, mirando hacia la izquierda, la reacción ha sido la misma: hemos desempolvado del baúl del altillo esa vieja bandera de Cuba, la foto de Fidel con su eterno puro y hemos llenado Facebook de emotivas despedidas a una persona ejemplar y de actitud modélica, durante toda su vida.

No negaré que a mi Fidel me produce un sentimiento romántico, pero su revolución acabó, para mí, cuando se perpetuó durante décadas y décadas en el poder, sin permitir que las libertades en la isla fuesen efectivas y reales.

Por este motivo, no puedo considerar a Fidel un santo, un héroe. En consecuencia, no sacaré la bandera cubana, ni ondeará en mi habitación, junto a la tricolor, el semblante barbudo de Fidel. Lo que pienso de él, seguirá siendo lo mismo que pensaba hace una semana, y lo mismo que hace años. Fue un dictador, lo podemos disfrazar de nostalgia, de romanticismo o decir que los malos fueron los Estados Unidos, pero eso no maquilla sus políticas y sus acciones.

Por esto, la muerte no hace mejores personas a los muertos, solo cambia las conciencias de quienes se quedan.

martes, 29 de noviembre de 2016

¡Basta ya de chorizos y de cómplices!

¿Qué importa que seamos el tercer país con mayor corrupción percibida según una encuesta europea?

¿Qué más da que, en esa lista, solo nos supere Kosovo y Moldavia, como países más corruptos?

¿Acaso la noticia nos produce algún sonrojo, el puesto de honor que ostentamos?


Sí asi fuese deberíamos reconocer que somos bastantes hipócritas, porque seguimos (no ya solo eligiendo) permitiendo que partidos imputados y que actúan con oscuras artes democráticas nos gobiernen. Auspiciamos que Bárcenas parezca un caso aislado, que destruir discos duros, una eventualidad, que se obstruya a la justicia, una anécdota y que la sede del partido más votado en España sea registrada durante 13 horas un procedimiento ordinario.

Somos la misma sociedad que permite que se nos impongan golpes de estado, vía traición ideológica por parte del PSOE. Y amparamos a personajes, en nuestra política, que condecoran a vírgenes y tienen un oscuro pasado financiado por los independentistas.

Amparamos a ministras que rezan a la vírgen para que baje el paro, mientras ejecutan un brutal reforma laboral.

Por estos, por la Gürtel, por la Púnica, por el 3%, por los sobres en B, por las cajas opacas, por las declaraciones en plasma, por los amigos de Feijoó, por el palacete de Matas, por los hilillos de corrupción del PP de Valencia y los billetes de loteria de Fabra: ¡basta ya!


Ya basta de corruptos y de corruptelas, pero sobre todo basta ya de que les amparemos, les dejemos gobernar y desgobernar. Basta de aguantar cuatro años más a los malos de la película, porque seguimos metiendo el mismo sobre en la urna. Basta del seguidismo y del: "todos son iguales". Basta de chorizos y de cómplices.

sábado, 5 de noviembre de 2016

Pedro Sánchez no es la Pasionaria

La evolución de las semanas, post apocalipsis del PSOE, dan la
impresión que han dejado a un PSOE dividido y en un estado de
destrucción. Y por el contrario, parece que los hechos han convertido
a un tibio e insulso (políticamente hablando) Pedro Sánchez, en un
tótem del que harán pósteres, chapitas y competirá con el Che Guevara
por ocupar el corazón de los jóvenes revolucionarios.

Dado que en unas semanas, el que parecía un líder con poco peso y
opinión, con un escaso discurso y posición ideológica. Parece que se
ha querido erigir en la nueva Madre Teresa de Calcuta, en una
reformada Pasionaria de la izquierda, donde defiende a los obreros, a
los sin voz,a los pobres y marginales. Habla de todo, para todo tiene
opinión, y no rehuye una pregunta, además de contestarlas con
(supuesta) valentía.

Si este es su verdadero carácter, el de un líder combativo, debería
explicar porque hasta hace unas semanas se mostraba tibio en sus
opiniones, esquivo en las respuestas y amable con esas élites
económicas que ahora atiza sin piedad y sin pudor. Porque hasta hace
unas fechas se mostraba orgulloso de haber pactado con Ciudadanos y
ahora hace un quiebro a sus hechos y abre una nueva senda en su
política.
Debería explicar también, porque apoyó sin fisura alguna la reforma
del artículo 135 de la Constitución, e incluso publicó un tweet
sacando pecho de dicho acto.

Son demasiados interrogantes, demasiados cambios en unas pocas
semanas, para creer que realmente Pedro Sánchez sea el líder de
izquierdas que necesita el PSOE, para salvarlo de la destrucción y la
insignificancia, e incluso me siembra dudas de que él pueda ser, tan
siquiera, dicho líder.

Tal vez, los militantes del PSOE deberían hacer un ejercicio de
crítica, para valorar si este es el líder que les ha de devolver a la
izquierda. No es la nueva Pasionaria, no el nuevo Che Guevara, no es
la nueva Madre Teresa de Calcuta. Porque solo actúa por despecho y
odio a los mismo que le auparon y ahora le han quitado de la foto.

¿Os sirve?

martes, 18 de octubre de 2016

Rajoy ganador del Nobel, ya!

Cuando estos días estamos debatiendo si se merecía el Nobel de Literatura Paulo Coelho, o si era mejor Bob Dylan. Si no hay ninguna mujer que haya sido galardonada por sus investigaciones, hemos pasado por alto la figura del año: Mariano Rajoy. 

Cuando lo dábamos por desahuciado hace un año: acosado por Podemos, por sus recortes y las perennes malas formas de gestionar la política en la pasada legislatura, junto por esos aislados (sic) casos de corrupción muy cercanos a él. 

Aun con todo ese panorama, fue capaz de resistir en Diciembre, después de la debacle de las autonómicas y sin hacer ruido dejó que Pedro Sánchez se suicidara en Marzo intentando una investidura imposible, con Ciudadanos.

De esta manera, llegó Junio y sin hacer ruido, y siguiendo siendo salpicado por la Gürtel, la Púnica, Matas, y demás chanchullos de Bárcenas con sus supuestas contabilidades milagrosas, mejoró resultados y simplemente ha esperado a que Ciudadanos se desnudé para él, y a que el PSOE se suicide políticamente y esquilme su credibilidad, para que el PP siga tejiendo su red de intereses en el Estado durante cuatro años, desde La Moncloa.

Con todo este breve relato, sin duda Rajoy es la persona más inteligente del mundo. Donde ha hecho del quedarse quieto y dejar pasar el temporal, un arte, una sublimación de la política que estudiarán en las facultades de ciencias políticas y tal grado de astucia política, sin duda se merece que le otorguen un Nobel y lo hagan portada como personaje del año en la revista TIme. 

¡Qué suerte tener un presidente del Gobierno tan listo! ¡Albricias!

viernes, 7 de octubre de 2016

El PSOE depone las armas, la derecha siempre gana

Más dudas que respuestas nos ofrece esta semana, en la cual, el PSOE nos ha mostrado sus vísceras, sin poder reparar aun, cual puede ser el daño real para ellos y para las izquierdas en general.
Porque después del espectáculo al que hemos asistido estos días, donde Susana Díaz se ha quitado la máscara y después del órdago de Pedro Sánchez, lo ha barrido del mapa político. Así con estas turbulencias se vislumbra un panorama muy incierto.
Siendo la mayor incógnita, hasta donde va a virar el PSOE su estrategia política, qué condiciones impondrá al PP para que este gobierne, se atreverá a entregar a la derecha el gobierno durante 4 años más y esto le pasará factura al PSOE perdiendo votos y militancia.
Porque sin duda,con el tiempo, la sangría de esta semana le va a costar al PSOE la pérdida de apoyo de sus bases que les va a costar entender el circo que han montado y que a la postre Mariano Rajoy se beneficie de él.

En consecuencia el PSOE corre el riesgo de haber emprendido la senda del PASOK y acabar siendo un partido marginal,por ello sus nuevos líderes tienen el reto de intentar lavar la cara de su partido, para maquillar sus acciones y así reenganchar a un electorado noqueado y estupefacto.

Por otra parte, esto supone un duro golpe a los hipotéticos gobiernos de izquierdas que pueda haber en el futuro. Dado que se vislumbra un panorama donde el PP va a fagocitar muchos escaños y sin la participación relevante del PSOE se ve muy compleja una suma de izquierdas que quede por encima del PP con la claridad suficiente para que sea incontestable.

Lo dicho, la derecha siempre gana

miércoles, 21 de septiembre de 2016

La estética del machismo

Sin duda una de las imágenes de estos pasados Juegos Olímpicos ha sido
la de la pareja de jugadoras de volley playa que participaron según
los atavíos que impone la religión musulmana. Nos la quisieron vender
como la normalización del deporte en la mujer, fuese cual fuese la
religión de cada deportista o país, pero tuvo un efecto inesperado y
el debate se centró en la imposición de las normas religiosas
musulmanas en la vestimenta deportiva de las jugadoras.
Resulta bastante curioso, aunque supongo que se puede achacar al
desconocimiento que nadie se rasgue las vestiduras por la equipación
que llevan el resto de jugadoras no musulmanas, en dicho deporte.
Dado, por ejemplo, que hace más de una década que su federación
deportiva internacional les obligó a recortar el tamaño de la braga
“para aumentar el espectáculo”. Nos podemos imaginar que tomas se
realizan cuando las jugadoras de agachan en los saques.
Este hecho no es machismo: el imponer una vestimenta más “visual” para
favorecer el show, es una buena medida que nadie criticó, en su
momento, pero ahora mismo, todo han sido clamas y golpes en el pecho,
por esas jugadoras musulmanas.

¿Realmente estábamos defendiendo su libertad de expresión o estábamos
veladamente criticando lo que ellas representaban?
¿Es factible defender una sociedad no machista, cuando queremos, al
mismo tiempo, vestir a nuestra hija de rosa y que el nene sea
futbolista?
¿Queremos acabar con el machismo o solo somos capaces de ayudar en
casa y hacer la paella los domingos?

Al final, es una cuestión de estética defender la libertad de las
musulmanas, mas luego nos olvidamos de lo que hacemos en nuestra casa.

lunes, 5 de septiembre de 2016

el caos o yo

Había una cierta incertidumbre en que postura asumiría Pedro Sánchez en la segunda votación de la investidura de Rajoy, pero con la tensión y el tono de los discursos quedó claro que el PSOE votaría “No” al actual presidente del gobierno y, por ende, no podría renovar mandato, en un principio.

Y digo, en un principio, dado que Rajoy sigue empeñado en su política de chantaje. Y no le bastó con amenazarnos de volver a votar el 25 de Diciembre, si no salía elegido presidente. Si no que además, ahora sigue queriendo ser el candidato, una vez que el Congreso le ha rechazado de forma mayoritaria.



Así, en esta tesitura, lo lógico sería que el PP buscase un candidato que pudiese aunar más apoyos a su alrededor, y no arrastrase con él la sombra de la duda y la corrupción. Pero lejos de querer retirarse de la primera línea política. Rajoy sigue aferrado a su idea de ser él el candidato, sin que quepa la posibilidad que desde la derecha haya más alternativa a su figura.



Con esta postura da la impresión que quiere escenificar que es la única persona capaz de detener las aspiraciones de Pablo Iglesias y los suyos de hacer de España un país bolivariano. De esta manera, contrapone su imagen al, supuesto, caos que generaría un gobierno donde él no fuese el candidato. Quedando, así, como único estandarte capaz de detener a las izquierdas y queriendo representar en su propia figura, la tranquilidad en contraposición al caos que traería la formación morada.