viernes, 6 de julio de 2018

El dinero primero

Marine Le Pen, Viktor Orban, Andrej Duda y ahora a esta lista de nefandos referentes políticos se suma Italia con Matteo Salvini.


"Las elecciones europeas del año próximo serán un referéndum entre la Europa de las élites, de las bancas, de las finanzas, de la inmigración y la precariedad, y la Europa de los pueblos y del trabajo. Nos han ofrecido un futuro de precariedad y miedo, donde un contrato indefinido o tener pensión es un sueño".

Bramaba este pasado domingo intentando seducir a sus ultras. En un incongruente discurso con el que solo buscaba seguir marcando la iniciativa dentro de un tibio gobierno italiano.

Aludo que es incongruente, porque con el objetivo del aplauso fácil, de una masa de bajo perfil reflexivo, en una misma sentencia entremezcló conceptos de una forma soez, artera y demagógica. Para presentarse él mismo como solución como un burdo charlatán de mercado.

Es ilógico su argumentarlo, porque alude que el progreso lo traerá la extrema derecha nacionalista rancia del siglo pasado. Mientras los inmigrantes que huyen de la guerra o la pobreza son secuaces de las élites económicas que gobiernan la Unión Europea.

No seré yo quien defienda a la Unión Europea, pero si algo tengo claro es que a Bruselas le produce la misma repulsa los inmigrantes que vienen desde África para labrarse un futuro que al propio Matteo Salvini. A la vista de las ineptitudes de unos y otro, no me cabe la menor duda.

Me suelen argumentar mis amigos que la coherencia, cualidad que considero vital y básica para cualquier persona y actitud, "está sobrevalorada". En muchas situaciones de la vida tengo esa impresión. Porque percibo que lo difícil es mantener una línea argumental y ser fiel a ella.

Y esto mismo nos pasa con el infame personaje que asola la política mediterránea actualmente. Dado que en otro momento de su discurso después de zaherir otras naciones, por el hecho de ser países empobrecidos (en muchos casos por la propia Italia), se lanzó a abrazar nuevas fronteras dentro de Europa: "Una Liga de ligas en Europa que incluya a todos los movimientos libres y soberanos que quieran defender sus propias fronteras y el bienestar de sus hijos".

Lo cual a la postre nos indica, muy claramente, que como buen fascista y personaje de ultra derecha solo le importa la procedencia de la gente, en función del dinero que tengan. Deberíamos recordar, al hilo de esta idea, que la Liga Norte (su partido) repudia(ba) a los italianos del sur, por considerarlos un lastre.

Tal vez, sea coherente, al fin y al cabo, y representa lo que es la verdadera derecha fascista: "el dinero primero".

lunes, 18 de junio de 2018

Estos vienen a vivir del cuento

"Estos (los inmigrantes a bordo del Aquarius) vienen a España a que les mantengamos."

Haciendo un repaso a las nacionalidades podemos encontrar que hay a bordo personas de dos de los tres países más pobres del mundo: Níger y Chad. Estos seres humanos deben tener el capricho de comer todos los días tres veces, y además deben tener la mala costumbre de que sus familias pueda hacer lo mismo.

Pero sigamos repasando la lista, hay ciudadanos de Sudán del Sur que está inmersa en una guerra civil desde hace cuatro años, y según a ONU: "atraviesa la mayor crisis humanitaria desde 1945, con dos millones de desplazados". Otros que tienen la burguesa manía de vivir en un país sin guerras. Con el añadido, que además, no querrán que los desplacen de sus casas por miedo a las bombas, los saqueos, las violaciones de derechos humanos, la muerte, en definitiva.

Otros acomodados burgueses son de Somalia. País galardonado durante dos años consecutivos como: "uno de los Estados más fallidos de África". Solo acuciado por la hambruna, la corrupción, el terrorismo y regido por la ley del más fuerte.

Es la combinación en la que todos deseamos vivir y no se como no hemos emigrados todos masivamente. Porque estas premisas sí que provocarían un verdadero efecto llamada.

Podríamos seguir hablando de Eritrea, un estado que según definía en el 2010 los cables de Wikileaks: "Los jóvenes eritreos huyen de su país en masa, la economía parece estar en una espiral de muerte, las cárceles de Eritrea están desbordadas y el dictador desquiciado del país sigue siendo cruel y desafiante" O como relataba en el 2017, un periodista que logro huir del país: «En Eritrea, se te tortura sin que sepas por qué y mueres sin conocer qué delito has cometido»

Creo que es un must para cualquier europeo viajar a Eritrea, antes que sea muy mainstream.

Y así podíamos seguir con la lista: Afganistán (otro páramo de paz y concordia), Sierra Leona... así hasta completar la lista (de lo que la rancia derecha debe considerar) de los 26 países más agraciados del mundo.

Tienen razón los fachas, que esta semana se han quitado la careta, Son unos vividores que seguramente quieren vivir del cuento. Ese cuento que les contaban en sus casas cuando eran pequeños y empezaba por: "trabajar, ser autosuficientes, formar una familia y ser felices, hijos míos."

Malditos cuentos!

martes, 5 de junio de 2018

¿Estás contento?

-¿Estás contento? –me preguntaban el viernes, mientras el Congreso rechazaba a Rajoy.

Y mi mente empezó a recordar: "amigos sobrecualificados haciendo trabajos que no requieren calificación alguna. Otros compañeros que han abandonado España cansados de mal vivir con trabajos precarios y mal pagados, y muchos de ellos ya no han vuelto. Mi hermana emigrando también lejos, porque su horizonte era nefasto laboralmente y yo que estuve a punto de hacer las maletas, por lo mismo, porque fue casi imposible trabajar con dignidad en España."

Seguí recordando: "la dura época que supuso el primer gobierno de Rajoy donde cada viernes descubríamos, en el BOE, un recorte a nuestros derechos y cada domingo salíamos a protestar. Nos quitaron prestaciones por desempleo, nos quitaron la cartilla de la Seguridad Social si te ibas fuera de España, y la Tarjeta Sanitaria Europea si estabas en el paro. Nos quitaron derechos laborales, abaratando el despido y permitiendo que aumentasen las prácticas fraudulentas: más horas en negro, contratos temporales, por menos horas y encima se rieron de nosotros llamándolo recuperación."

"Pero no todo fueron sinsabores, si estamos hoy aquí, es porque supimos gestar un movimiento que canalizase nuestro descontento, nos aunase como colectivo y nos diese fuerza para decir: ¡Basta¡ No os queremos. Y después de ese 15M supimos que algo había cambiado, tal vez no éramos conscientes de lo que íbamos a conseguir, pero nos dio fuerza para seguir protestando.

Era diferente, estábamos interconectados, ya no éramos los jóvenes por un lado, los parados por otro... Descubrimos que podíamos ser muchas voluntades juntas luchando por los mismos objetivos. Y así, empezamos a llenar las calles de reivindicaciones y de ideas.

Al calor de estos cambios, muchos encontramos cobijo ideológico en nuevas formas de hacer política, porque los viejos partidos nos sonaban caducos y difíciles de creer."

"Esa nueva conciencia nos impulsó a decir basta a la corrupción y la denunciamos. No fuimos sus cómplices y pusimos en boca de todos los casos Lezo, Púnica, ERE´s, Bankia, Gürtel, destapando su liberalismo de amiguetes, donde las mordidas las pagábamos nosotros y los beneficios se los repartían entre ellos.

Y con esta conciencia empezamos a construir ese futuro que soñamos, bajo las burlas y continuos desplantes de los palmeros del viejo régimen y la rancia derecha que hasta este viernes se anquilosaba en el poder de forma soberbia y displicente."

"Sé que esto no hará que vuelvan, inmediatemente, mis amigos que viven fuera, ni que mañana nos devuelvan los derechos arrebatados. Pero debe suponer el comienzo por el que hemos luchado estos últimos años, contra todos los elementos, mediáticos y del Estado.

Sin duda, el futuro puede ser apasionante"

Devolví la mirada, sonreí y dije: Sí, estoy contento

viernes, 25 de mayo de 2018

La derecha ha ganado el debate

Estos días hemos capitalizado el debate de política nacional en la importancia del acceso a la vivienda.

¿Hablando del nuevo ascenso del precio de la vivienda, que han celebrado los medios de comunicación? ¿Centrando el debate en los desahucios? ¿Hablando de las necesarias políticas de acceso a la vivienda social? ¿Explicando la importancia de que los ayuntamientos gestionen dichas viviendas y no lo hagan los fondos buitres que las adquirieron (vía casi regalo) de los ayuntamientos del PP?

¡Pues no!

Hemos sido capaces de obviar todo ello y centrar el debate que nos han colocado los medios: la casa de Pablo Iglesias y familia.

Voy a ser claro, es su casa familiar y mientras él se la pague con su dinero es su problema. El coste, la hipoteca y el lugar es su decisión y responsabilidad, eso entra en el ámbito privado.

De este asunto solo me inquietaría que le pagase un ático en Marbella un constructor a cambio de un favor (de esos que el liberalismo cutre de amiguetes padecemos en España).

Pero, ¡oh, casualidad! El mismo día que nos rasgábamos las vestiduras y Facebook, Twitter y demás redes sociales se llenaban de artículos y vacuos posts de indignados con la casa de Pablo Iglesias. Leíamos de soslayo que Pablo Casado (el delfín y mirlo blanco del PP de Madrid) puede ser que tuviera un título universitario algo irregular.

Claro, solo hizo falta ver las tendencias de Twitter durante esta pasada semana para saber qué debate ganó y cual se quiso ocultar.

Nadie llegó a recapacitar y ponderar la importancia de un tema u otro y la noticia de Pablo Casado se consumió sin que nadie le exigiese cuentas. Mientras andamos a vueltas con las baldosas o los remates de los apliques de la casa de Pablo Iglesias.

De esta manera, hemos dejado que la derecha gane el debate, nos despiste de sus tropelías e irregularidades, una vez más. Saliendo impune e indemne del enésimo posible chanchullo.

Así con todo este ruido mediático de confusión y contaminación, no hemos llegado a diferenciar qué es ilegal y qué es estético, en el mejor de los casos. Y hemos acabado haciendo tabla rasa, con todo y aceptando cualquier debate que nos propongan, sin tener la capacidad de ser críticos y analíticos, previamente.

jueves, 17 de mayo de 2018

El insulto al votante

Al llegar las campañas electorales todos los partidos hacen acopios de buenos propósitos y se llenan la boca de promesas. Entre ellas, siempre suele destacar el respeto al votante: tratándolo con educación, deferencia, mimo y atenciones varias.

No es algo que deba ser pasado por alto, ni tan siquiera que deba ser olvidado. Ya que no podemos permitir que cuando los ciudadanos mostramos nuestro desacuerdo con las actuaciones de determinados concejales o con las políticas que se ejecutan desde el ayuntamiento. El concejal de turno, en un ataque de despecho arremeta contra los votantes descalificándonos o ninguneando nuestras opiniones.

Escuchar las opiniones de los votantes debe ser una máxima irrenunciable para cualquier demócrata.

No podemos olvidarnos de esta premisa porque caemos fácilmente en comportamientos de baja calidad democrática: primero porque se demuestra muy poco respeto a las opiniones de la ciudadanía, cuando estas no son favorables a determinados intereses. Segundo, porque el concejal que se excita con este movimiento ciudadano crítico se encuadra en un perfil muy próximo a vetustos regímenes.

Y finalmente, no es creíble un cargo público que después de desacreditar a los votantes que no están a su favor, luego va a pedirles el voto, en las siguientes elecciones.

Por eso, estas actuaciones cercenan su credibilidad como servidor público, dado que muestra que su único interés es el de servirse a sí mismo, o los intereses de las personas que le rodean.

En consecuencia, desde las instituciones públicas, los integrantes de la corporaciones deben ser cuidadosos y escuchar, siempre, desde el máximo respeto las opiniones de la ciudadanía. Porque desde ella emana el sentir y las necesidades de la sociedad, no se debe caer en el pecado de creer que se puede gobernar de espaldas a la ciudadanía.

Por todo ello, como sociedad activa no podemos tolerar que se ninguneen nuestras opiniones, para ser escuchadas solo cuando los intereses de los políticos de turno van en consonancia. Yo no quiero que mis necesidades sean un eco donde el político haga campaña, yo quiero que el político responda a mis necesidades, una vez haya recogido la demanda que le trasladamos.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Error 404: izquierda not found

Estas últimas semanas con las rancias noticias de ministros cantando vetustas canciones sobre hombres del espacio imaginarios. Los opacos y funestos negocios con potencias árabes, el (no) máster de Cifuentes, la vergonzosa subida de las pensiones, he descubierto que todas estas noticias, acababan en un punto muerto: ¿dónde está la izquierda? ¿Por qué no percibimos, sus votantes, que la izquierda esté dando la batalla en estos campos?

Porque los militantes, de estas corrientes ideológicas, no solo queremos ver un tweet o una gracieta por Internet. Queremos ver como dan la cara y ponen el foco en las corruptelas y ese ignominioso pasado que siempre vuelve. Queremos verlos activos haciendo frente a los desmanes de la derecha contra el Estado del Bienestar, contra los derechos esquilmados, contra la dignidad arrebatada y por el respeto a la memoria histórica.

Pero, en vez de eso, acabamos apesadumbrados, buscando entre las noticias donde está ese fervor, esa intensa lucha y no la percibimos. Solo breves chistes o juegos de palabras, pero sin la suficiente carga ideológica. Solo eslóganes fáciles y frases hechas, para cortar y pegar, pero sin un fundamento.

Porque, por ejemplo, en el caso del máster de Cifuentes los más críticos y, a la vez, la mayor defensa de la dignidad, honradez y honestidad, ha venido desde algunos medios de comunicación. No ha venido desde los partidos de izquierdas. Ya que muchos se han sumado a este carro solo desde sus altavoces de 140 caracteres, pero no han profundizado en lo que supone este supuesto caso para la imagen de la universidad pública.

Así, al final, a muchos votantes de izquierdas nos queda la sensación que la defensa de nuestros intereses, se hace desde una teatralización y echamos en falta, una mayor carga ideológica y un mayor énfasis y aplomo en la defensa de los argumentos.

lunes, 9 de abril de 2018

San Isidro, 1931

Hace unas semanas veía un documental sobre las mujeres que integraron, tal vez, la mejor generación de la vida y producción cultural y artística de toda la historia de España.


Me fascinó conocer a las mujeres que integraron esa época y que fueron silenciadas por el relato oficial de lo que fue la Generación del 27. Pero, dentro de la gravedad de ese silencio. Hoy quiero dedicar esta columna a una escena que me fascinó: fue ver los momentos de ocio y complicidad de los grandes genios de la literatura, la pintura y el pensamiento de la mejor España, en las fiestas de San Isidro de 1931.


Federico García Lorca compartiendo confidencias con Josefina de la Torre, Rosa Chacel posando para una fotografía con Luis Buñuel, todos paseando entre las ferias, riendo y bailando. Tal vez, hablando de cómo revolucionar la atrasada vida en España. Tal vez, debatiendo sobre las nuevas tendencias e innovaciones que ellos iban y estaban aportando desde sus campos, desde sus perspectivas. Tal vez, debatían sobre las nuevas corrientes y como España necesitaba sumarse a ellas, y quién sabe si ellos se sabían ese estandarte y el nuevo gobierno de la República podía darles ese pábulo que necesitaban. Pero seguro que en sus cabezas, en sus conversaciones, en sus anhelos de futuro no estaba que un grupo de conservadores africanistas auspiciados por retrógradas mentes que representaban el pasado y ese oscurantismo del que en ese momento ellos estaban escapando y España les podría haber seguido, querrían volver para imponer, de nuevo, el miedo, la cerrazón, la ignorancia y la sumisión como credos diarios. Cercenando, de esta manera, el camino que la Generación del 27 inició ese San Isidro de 1931, donde la razón, la lógica, la expresión y la libertad de pensamiento impulsaban sus creaciones y la nueva República que con ellos nacía.