Cuando una parte de tu vida la pasas viajando o en largas colas en los aeropuertos. Mientras esperas volar a destinos extraños, exóticos y vives allí increíbles experiencias. Momentos inolvidables y que te marcan de por vida. Te embargan sensaciones indescriptibles y chapurreas idiomas que te parecerían imposibles, para sobrevivir y relacionarte.
Todo esto te cambia el mundo y su forma de entenderlo. Entiendes que la sociedad y el entendimiento están por encima de los egos particulares y de los trapos que se enarbolan como banderas para justificar esos fines privados. A la vez que esas banderas inflaman sentimientos patrioteros para así manipularlos y esconderles la realidad.
Hace mucho que dejé de creer en banderas, estados, naciones e identidades patrióticas. No creo en las banderas por lo que son, sino lo que representan esos valores.
Por eso, no me creo esta impostura de batalla que se libra entre Madrid y Barcelona. Percibo que ambos gobiernos han encontrado la excusa perfecta para soliviantar a sus ultras en contra del otro, con la excusa de la crisis. Siendo la perfecta cortina de humo para esconder las miserias que los dos gobiernos acumulan y así disimular las carencias democráticas y de respeto por los ciudadanos.
Entiendo que cada pueblo debe tener el derecho a decidir sobre su soberanía. Pero creo que la ciudadanía debe ser consciente de cuales son sus principales problemas y saber que sólo desde la unión y la lucha común podremos progresar como naciones y como sociedad.
¿por qué este nombre? hace tiempo escuché esta expresión y pretendo ser sincero, aunque sea molesto... como gatos en el estómago. bienvenidos a éste, mi experimento
sábado, 5 de octubre de 2013
jueves, 19 de septiembre de 2013
podemos morirnos de hambre
Es contradictorio comparar noticias. Es casi subrrealista pensar que corren ríos de lágrimas porque Madrid no será sede de los Juegos Olímpicos. Mientras nadie se apena porque 25000 estudiantes hayan perdido su beca este año pasado y otros tantos miles de universitarios tengan que depender de un mecenazgo este próximo curso.
Es irónico que se den grandes golpes en el pecho los patriotas, porque Eurovegas amenace con irse y a estos buenos salvapatrias no les importe que este año haya descendido la esperanza de vida en España, por primera en décadas. Fruto del destrozo que se está acometiendo en la sanidad pública.
Es trágico que los grandes titulares sean para el “tongo olímpico”, pero que nadie se preocupe en que se pierdan servicios necesarios: como transportes colectivos especiales entre núcleos rurales y capitales, o que los pensionistas sufran una perdida en su calidad de vida al ver como no suben sus pensiones, según el IPC.
Pero todo esto no importa, en España nos va la marcha y nos gusta llenarnos la boca de grandes obras faraónicas. De manera que estas eclipsen la realidad social de miseria que vivimos.
Nos interesa más saber si Barcelona optará a ser sede de los JJOO de invierno, y mientras obviamos el alto porcentaje de miseria infantil que hay.
Así somos, mientras tengamos pan y circo, podemos morirnos de hambre.
Es irónico que se den grandes golpes en el pecho los patriotas, porque Eurovegas amenace con irse y a estos buenos salvapatrias no les importe que este año haya descendido la esperanza de vida en España, por primera en décadas. Fruto del destrozo que se está acometiendo en la sanidad pública.
Es trágico que los grandes titulares sean para el “tongo olímpico”, pero que nadie se preocupe en que se pierdan servicios necesarios: como transportes colectivos especiales entre núcleos rurales y capitales, o que los pensionistas sufran una perdida en su calidad de vida al ver como no suben sus pensiones, según el IPC.
Pero todo esto no importa, en España nos va la marcha y nos gusta llenarnos la boca de grandes obras faraónicas. De manera que estas eclipsen la realidad social de miseria que vivimos.
Nos interesa más saber si Barcelona optará a ser sede de los JJOO de invierno, y mientras obviamos el alto porcentaje de miseria infantil que hay.
Así somos, mientras tengamos pan y circo, podemos morirnos de hambre.
lunes, 9 de septiembre de 2013
Wert odia al hijo del obrero
Con Septiembre llega el momento en el que la televisión se inunda de felices niños anunciando "la Vuelta al Cole". Mientras los niños de verdad sufríamos las mil plagas de Egipto pensando en que teníamos que volver a lidiar con los análisis de frases o las interminables listas de reyes de historia.
Los que también sufrían, pero en silencio, eran los padres pensando en la montaña de gastos que se les venía encima; libros, matrículas, material ...
Esta sensaciones con la edad, no cambiaron en exceso. En la universidad los sudores fríos eran los mismos. Los alumnos temíamos los exámenes de septiembre y nuestros padres rezaban para que aprobáramos y siguiéramos estudiando con beca.
Beca, mágica palabra que en el estado de derecho en el que vivimos hasta hace unos años, era la garante de la igualdad de oportunidades para todos los estudiantes. Porque el sentido real de las becas debe ser que permita el igual acceso a la educación y la formación académica a todos los alumnos.
Por ende, no estoy de acuerdo con la mezcla de conceptos que está haciendo el gobierno. Queriendo que confundamos la igualdad de oportunidades, con la excelencia.
Es cierto que todo gobierno debe premiar a los alumnos que obtienen unos resultados muy destacados y meritorios. Pero ésto no debe ser un hándicap para que el resto de alumnos vean dificultado su acceso a la formación quieren hacer, habiendo sacado las pertinaces notas.
De esta manera, percibo que el gobierno quiere mezclar ambos conceptos. Para de esta manera, sacar del circuito universitario a los estudiantes con menos posibilidades económicas, aunque cumplan con su compromiso y vayan aprobando su carrera.
Dando una vuelta de tuerca más a la reforma ideológica del estado que estamos padeciendo. Acercándonos cada vez más a un estado de derechas. Donde la clase rica sea la clase dominante, ilustrada y con sus servicios de calidad. Mientras los obreros tendremos que conformarnos con la caridad, y seguir siendo obreros hasta el fin de nuestros días.
Los que también sufrían, pero en silencio, eran los padres pensando en la montaña de gastos que se les venía encima; libros, matrículas, material ...
Esta sensaciones con la edad, no cambiaron en exceso. En la universidad los sudores fríos eran los mismos. Los alumnos temíamos los exámenes de septiembre y nuestros padres rezaban para que aprobáramos y siguiéramos estudiando con beca.
Beca, mágica palabra que en el estado de derecho en el que vivimos hasta hace unos años, era la garante de la igualdad de oportunidades para todos los estudiantes. Porque el sentido real de las becas debe ser que permita el igual acceso a la educación y la formación académica a todos los alumnos.
Por ende, no estoy de acuerdo con la mezcla de conceptos que está haciendo el gobierno. Queriendo que confundamos la igualdad de oportunidades, con la excelencia.
Es cierto que todo gobierno debe premiar a los alumnos que obtienen unos resultados muy destacados y meritorios. Pero ésto no debe ser un hándicap para que el resto de alumnos vean dificultado su acceso a la formación quieren hacer, habiendo sacado las pertinaces notas.
De esta manera, percibo que el gobierno quiere mezclar ambos conceptos. Para de esta manera, sacar del circuito universitario a los estudiantes con menos posibilidades económicas, aunque cumplan con su compromiso y vayan aprobando su carrera.
Dando una vuelta de tuerca más a la reforma ideológica del estado que estamos padeciendo. Acercándonos cada vez más a un estado de derechas. Donde la clase rica sea la clase dominante, ilustrada y con sus servicios de calidad. Mientras los obreros tendremos que conformarnos con la caridad, y seguir siendo obreros hasta el fin de nuestros días.
Los nietos del aguilucho
Al hilo de las noticias de estos días, me viene a la mente diversas conversaciones que he tenido con compañeros sobre las funciones de las juventudes de los partidos. Y los que siempre han estado más ligado a los partidos defendían hasta la extenuación que las juventudes debían estar al servicio del partido, estando sumisas y silenciosas en épocas de gobierno. Mientras que al pasar a la oposición debían ser un azote social y bulliciosas, haciendo causas y campañas.
De esta manera, en un principio, me sorprendió ver que dirigentes o militantes de las Nuevas Generaciones del PP rompan esta premisa y hagan público su poco talento democrático. Bien asumiendo poses fascistas o realizando loas al régimen franquista que padeció España,el siglo pasado.
Me parece significativo que se salgan del guión y me temo que estos nietos del aguilucho hayan asumido en su seno que la mayoría despreciativa con la que gobierna el PP España, la mayoría de comunidades y ayuntamientos, les haya llevado a pensar que pueden vilipendiar la democracia, mostrando sus carencias democráticas y añoranzas por el pasado.
Aunque por otra parte, cómo van a saber que el franquismo fue malo, si sus mayores juegan al despiste y no son capaces de quitarse la caspa que les adorna la espalda y siguen sin condenar y repudiar la dictadura franquista.
Pero se hace urgente que las Nuevas Generaciones erradique a estos militantes que no sólo desprecian a la democracia. Sino que además se ríen de los represaliados fusilados, de los que trabajaron forzosamente por defender sus ideas o de los miles que tuvieron que esconderse o vivir callando para no morir una fría noche.
Por ello, es imperioso que tanto el PP, como su sección juvenil condenen estos actos y censuren la dictadura franquista. Ya que sólo así los nietos del aguilucho sabrán que no pueden militar en una supuesta formación juvenil democrática y de derechas y tendrán que irse más a la derecha... si es que existe algo...
De esta manera, en un principio, me sorprendió ver que dirigentes o militantes de las Nuevas Generaciones del PP rompan esta premisa y hagan público su poco talento democrático. Bien asumiendo poses fascistas o realizando loas al régimen franquista que padeció España,el siglo pasado.
Me parece significativo que se salgan del guión y me temo que estos nietos del aguilucho hayan asumido en su seno que la mayoría despreciativa con la que gobierna el PP España, la mayoría de comunidades y ayuntamientos, les haya llevado a pensar que pueden vilipendiar la democracia, mostrando sus carencias democráticas y añoranzas por el pasado.
Aunque por otra parte, cómo van a saber que el franquismo fue malo, si sus mayores juegan al despiste y no son capaces de quitarse la caspa que les adorna la espalda y siguen sin condenar y repudiar la dictadura franquista.
Pero se hace urgente que las Nuevas Generaciones erradique a estos militantes que no sólo desprecian a la democracia. Sino que además se ríen de los represaliados fusilados, de los que trabajaron forzosamente por defender sus ideas o de los miles que tuvieron que esconderse o vivir callando para no morir una fría noche.
Por ello, es imperioso que tanto el PP, como su sección juvenil condenen estos actos y censuren la dictadura franquista. Ya que sólo así los nietos del aguilucho sabrán que no pueden militar en una supuesta formación juvenil democrática y de derechas y tendrán que irse más a la derecha... si es que existe algo...
viernes, 26 de julio de 2013
A los fogones
Cada día es más arduo ser mujer en España. Porque después de décadas de lucha por obtener derechos que se les habían birlado, por motivos morales, nos encontramos que estamos retrocediendo en esa lucha. Hacia una espiral que parece querer devolver a las mujeres a los fogones y los canesús.
Ya es indignante que a día de hoy un mujer tenga que trabajar 82 días más al año. Si quiere cobrar el mismo sueldo que un hombre, por hacer el mismo trabajo.
Pero la involución a la que quiere someter este gobierno a las mujeres no acaba ahí. Ahora en España, gracias a la Iglesia, por mano de Gallardón (menos mal que era el progre del PP) quiere anularles el derecho a decidir sobre cuando ser madres o no. Sino que además podemos observar como los deseos de la Curia siguen dominando las decisiones del gobierno y piden la imposibilidad de que sean madres, si se alejan del modelo tradicional de familia católica. Ya que exigen que las lesbianas o madres solteras tengan que costearse ellas su tratamiento de fertilidad para quedarse embarazadas. Todo en un país con un envejecimiento de su población patente. Lógico, ¿verdad?
Pero la última salvajada, ha llegado esta mañana cuando leo con estupor y repugnancia que para maquillar las cifras de malos tratos domésticos, sólo computarán los que requieran ingreso hospitalariodurante más de 24 horas. Increible y repulsivo, así una torta en un ojo no será registrado y la mujer tendrá que seguir aguantando a su macho alfa de toros y fútbol, porque el gobierno (y Dios) amparan a ese bravucón de encefalograma plano.
Me repugna esta espiral y me da naúseas. Al final, ¿tantos años de lucha, para volver a los fogones en una legislatura? ¿Vamos a permitirlo?
sábado, 13 de julio de 2013
5 de julio en la biblioteca
Es 5 de Julio, son las 17:30, 31º con un espléndido sol que invita a deslizarme hasta la piscina y disfrutar del sol, un buen libro, de unas horas de charla al borde de la piscina y un café con hielo.
Sí, debería hacer eso, el tiempo por fin nos anima a celebrar el estío, pero no puedo. Sigo en la biblioteca, disfrutando de días de vacaciones que estoy dedicando a estudiar; tengo exámenes a la vista y paso horas al sol de las bombillas, adquiriendo un sano y seductor moreno de flexo.
Como no me apetece estudiar, descanso y entre las noticias de internet me encuentro un reportaje que me indigna y me hace soltar una grosera exclamación (hecho que me reprochan el resto de estudiantes de la biblioteca). Mas no lo he podido evitar, estoy cansado de buscar huecos en mi vida, para seguir formándome y veo con desasosiego como siguen proliferando los tontos útiles que los partidos colocan como asesores en los ayuntamientos, diputaciones, gobiernos de diversa índole.
Así, qué sentido acaba teniendo estudiar, estudiar y seguir estudiando, cuándo ves como tontos útiles son colocados a dedo, para vivir del cuento y sin funciones que hacer. Mientras veo como amigos después de años de esfuerzo de formación o de buen hacer profesional, no encuentran trabajo y se ven abocados a vivir con sus padres, otra vez o hacer la maleta e irse con el pasaporte a otra parte.
¿Por qué seguimos tolerando que España sea un país de privilegiados? ¿Por qué no se valoran los méritos y perduran los privilegios de sangre o afiliación?
Lo reconozco me frustra, pero el reloj avanza y mis exámenes se acercan. Mejor que siga estudiando, mientras ellos disfrutan de la placidez de cobrar por no hacer nada.
Sí, debería hacer eso, el tiempo por fin nos anima a celebrar el estío, pero no puedo. Sigo en la biblioteca, disfrutando de días de vacaciones que estoy dedicando a estudiar; tengo exámenes a la vista y paso horas al sol de las bombillas, adquiriendo un sano y seductor moreno de flexo.
Como no me apetece estudiar, descanso y entre las noticias de internet me encuentro un reportaje que me indigna y me hace soltar una grosera exclamación (hecho que me reprochan el resto de estudiantes de la biblioteca). Mas no lo he podido evitar, estoy cansado de buscar huecos en mi vida, para seguir formándome y veo con desasosiego como siguen proliferando los tontos útiles que los partidos colocan como asesores en los ayuntamientos, diputaciones, gobiernos de diversa índole.
Así, qué sentido acaba teniendo estudiar, estudiar y seguir estudiando, cuándo ves como tontos útiles son colocados a dedo, para vivir del cuento y sin funciones que hacer. Mientras veo como amigos después de años de esfuerzo de formación o de buen hacer profesional, no encuentran trabajo y se ven abocados a vivir con sus padres, otra vez o hacer la maleta e irse con el pasaporte a otra parte.
¿Por qué seguimos tolerando que España sea un país de privilegiados? ¿Por qué no se valoran los méritos y perduran los privilegios de sangre o afiliación?
Lo reconozco me frustra, pero el reloj avanza y mis exámenes se acercan. Mejor que siga estudiando, mientras ellos disfrutan de la placidez de cobrar por no hacer nada.
¿vas a aguantar 2 años más?
Está bien que protestemos, que exijamos ciertos mini derechos. Que pidamos un poco de transparencia o que queramos opinar sobre lo que sucede a nuestro alrededor.
Está bien que lo hagamos, pero poquito y en casa. Porque la misma derecha que antes nos animaba a firmar contra la subida del IVA de Zapatero o salía a la calle con sus visones para protestar contra los avances sociales.
Esa misma derecha, ahora, nos dice que protestar y exigir que se nos escuche está mal. Ya que dañamos la marca España y nuestra imagen en el exterior.
De esta manera, nos propone que guardemos nuestra pitadas, caceroladas, nuestras mareas reivindicativas en el armario y si a caso, dentro de 2 años vayamos a votar. Ese es nuestro único derecho, el único derecho que nos quieren mantener; tragar durante cuatro años y protestar cuando ellos quieran.
Mientras tanto, tenemos que hacer oídos sordos al uso interesado de la justicia: con excarcelaciones de ex banqueros, con tesoreros que se pasean impunes por la calle, con infantas que no saben nada o con políticos que después de robar siguen cobrando de nosotros, por calentar aburridos un escaño en un parlamento.
También tenemos que permanecer impasibles ante los miles de universitarios que no podrán terminar sus estudios, por la fatídica ley Wert. O estar en silencio cuando sigamos trabajando en peores condiciones los sanitarios. Mientras siguen desmontando la sanidad. Con el fin de que se enriquezcan sus empresas privadas.
Eso es lo que quieren que protestemos cuando ellos quieran. Y tal vez, dentro de 2 años cuando haya elecciones podamos hacerlo, si aún tenemos derechos que defender.
Por ello la pregunta es; ¿Vas a aguantar 2 años más?
Está bien que lo hagamos, pero poquito y en casa. Porque la misma derecha que antes nos animaba a firmar contra la subida del IVA de Zapatero o salía a la calle con sus visones para protestar contra los avances sociales.
Esa misma derecha, ahora, nos dice que protestar y exigir que se nos escuche está mal. Ya que dañamos la marca España y nuestra imagen en el exterior.
De esta manera, nos propone que guardemos nuestra pitadas, caceroladas, nuestras mareas reivindicativas en el armario y si a caso, dentro de 2 años vayamos a votar. Ese es nuestro único derecho, el único derecho que nos quieren mantener; tragar durante cuatro años y protestar cuando ellos quieran.
Mientras tanto, tenemos que hacer oídos sordos al uso interesado de la justicia: con excarcelaciones de ex banqueros, con tesoreros que se pasean impunes por la calle, con infantas que no saben nada o con políticos que después de robar siguen cobrando de nosotros, por calentar aburridos un escaño en un parlamento.
También tenemos que permanecer impasibles ante los miles de universitarios que no podrán terminar sus estudios, por la fatídica ley Wert. O estar en silencio cuando sigamos trabajando en peores condiciones los sanitarios. Mientras siguen desmontando la sanidad. Con el fin de que se enriquezcan sus empresas privadas.
Eso es lo que quieren que protestemos cuando ellos quieran. Y tal vez, dentro de 2 años cuando haya elecciones podamos hacerlo, si aún tenemos derechos que defender.
Por ello la pregunta es; ¿Vas a aguantar 2 años más?
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